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sábado, 11 de febrero de 2017

LIBIDO


LIBIDO I

LIneas de un pentagrama 
en una partitura
en el piano del salón
con ventanas al mar

BIsagras faltas de aceite
que suenan en Do
y dejan al viento,
el mar y las teclas
el resto de notas

LIBIDO II

LIanas escalando árboles
hacia el espacio en una isla
frente a una ventana
que sacude 
rítmica y repetidamente 
sus despintadas hojas azules
en una sola nota que recuerda
la respiración de un acordeón

LIrios salvajes oliendo a magnolias
en una cálida noche

BIsagras sonando a acordeón
movidas por el viento que viene del mar

BIda mal escrita
pero bien vivida

DOcenas de gaviotas 
dibujando alas 

jueves, 15 de enero de 2015

ENTRE AQUÍ Y DESPUÉS





Delicioso va a ser
nuestro encuentro
con tanta curva de por medio.
tantas horas sin tu mirada,
tanto proyecto de bolero
entre aquí y después
entre ahora y allá
entre vos y yo.

Viajo como si no viajara
demasiados olivares
no elegidos.

Te aviso de las curvas
del camino,
de las carreteras antiguas,
de los olivares sobre tierra
sequía-andalucía

Te informo del sol
que ilumina con dorada luz
aquel barranco desnudo de vegetación
dando
“esa” sombra
a las montañas

Los olivos allá abajo
son lunares
de un traje de gitana.

Te aviso de hojas secas
en piscinas que nadie usa
de pueblos que nadie habita
mientras sobre el resto
van cayendo
las sombras de la noche.

El violáceo-gris del cielo
Impregna
 las rocas de enfrente
Y mi cuaderno.

La noche avanza rápidamente,
la montaña
 ha perdido su detalle
y luce uniforme.
La oscuridad
sin matices
avanza desde el fondo del valle
y desdibuja los contornos.

Pueblo desconocido que me espera
  ¿cuanta incertidumbre
me traerá su ausencia?










miércoles, 5 de noviembre de 2014

SURREALISMO QUE SUBE A UN TREN EN BUENOS AIRES







                                                                                       PAISAJES CON FERROCARRILES PINTADOS AL ÓLEO
                                                                                                                                 JANET TERNOFF


Se tomaron el tren de las tres.
A las tres y media.

Mientras el tren se iba.
Se alejaba lentamente como si nada. 
Como si nada no, como si, como si...
Como si la espuma del mar alcanzara una dimensión gigantesca y se subiera a aquella casita sobre la colina, allá lejos, ¿la ve?
Si. la blanca con dos ventanas.
Le  vemos solo una parte.
Una parte de la realidad subida a una ventana.
Intentando saltar.
EL SUR
El, surcando los mares se alejó.
Elsurrialdo se fué al sur.
Els Urrkitz le dijo:sacate los zapatos.
Un tren, una colonia, una colina, se fué, se alejó, como si nada, como si..., como si...
El libro sobre la mesa y el disco girando.
Los libros girando, las mesas, el mareo, el éxtasis.
Y las manos.                     
Un tren.
Otro tren.
Que arranca.
Las manos.
Que arranca las manos.
y arrancó y yo subía y me tendieron las manos unos señores y ella se fué a Bahía en tren.
Y ahora no hablamos.
Como antes.
Que yo le tiraba una piedrita a su ventana y entraba.
En su vida.
Y me subieron.
A mi, mi mochila y mi flauta.
Y lloraba y el tren había partido.
Sin tocar Buenos Aires.
Tocandola toda, desde santa Fé y Corrientes.
Bar blanco y negro desde donde hablar por teléfono a Gabriela que vivía enfrente.
Y llovía aquella tarde.
Y yo vi aquella tarde un ciervo.
Y yo viajaba a gran velocidad aquella tarde mientras un ciervo se asomaba.
Los vidrios empañados.
Los ojos empapados.
Tocando BuenosAires.
Negando la vida para nacer de vuelta.
Perdiendo el poema para volver a escribir.
Olvidando el camino para volver a andar.
Ni tren.            
Ni tarde de lluvia.
Niaskatruca pirondanga.
Lluvia maldita del no andar.
Y entonces le dijo: 
Prondinga askatrabuca.
Y entendió las estrellas y la noche.
La luna y la espuma de afeitar.
Y los cordones de los zapatos amarillos.